80-20Quiero invitarte a que te remontes a tu época de escolar, quizá secundaria o bachillerato donde te hablaron del principio de Pareto, ¿te acuerdas? Donde nos hablaban de la regla 80-20… y que, palabras más, palabras menos, dice lo siguiente:

El 20% de una acción producirá el 80% de los efectos, mientras que el 80% restante tan sólo originará el 20% de dichos efectos. Por tanto, el 80% de lo que se trabaja es consecuencia del 20% que se le dedica a dicho trabajo. Así, cuatro quintas partes del esfuerzo que realizamos en nuestras vidas es en gran medida un esfuerzo ineficaz, irrelevante, intrascendente y prescindible. 

¿Ejemplos? ¡Hay miles!

  • El 20% de la población mundial amasa el 80% del dinero, mientras que el inmenso 80% sobrevive con el 20% del dinero que existe en el mundo.
  • El 80% de los vendedores ganan solamente el 20% de comisiones, mientras que solo un 20% logra ganar el 80% restante.
  • El 80%  de las veces que compruebas si tienes correo electrónico, sólo tienes un 20% de mensajes nuevos
  • El 20% de la ropa que tienes en el armario representa el 80% de la ropa que llevas normalmente.
  • Del 80% de las canciones que tienes en tu reproductor solo escuchas el 20%.
  • Del 80% de tu lista de contactos de tu teléfono sólo te relacionas con regularidad con un 20%.
  • Del 80% que tienes en un perfil social como el de Facebook tan sólo conoces el 20%.

El principio de Pareto, aplicado a tu tiempo y a tu productividad, dice que el 80% de tu trabajo te genera el 20% de resultados efectivos, mientras que solo un 20% de tu trabajo te aporta el 80% de tus resultados.

¿Que te dice esto? Que deberás de descubrir esas tareas que te dan el 80% de valor y entonces incrementar el tiempo que pasas en ellas!!! Si darles únicamente el 20% de tu tiempo aportan tanto, ¿qué pasaría si les dedicaras el 50 o 60% de tu tiempo? ¡Evidentemente tu productividad se multiplicaría exponencialmente! “Pero Adriana, qué hago con el otro 80% de tareas? Indudablemente se tienen que hacer!” Bueno, efectivamente se tienen que hacer, pero, honestamente, ¿es imprescindible que lo hagas tu personalmente? ¿o quizá podrías delegarlo o hasta eliminarlo? Checa muy bien a qué le dedicas tu tiempo, y concéntrate en la tarea que te aporte más valor. Laura Vanderkal, en su libro LO QUE HACE LA GENTE EXITOSA ANTES DEL DESAYUNO nos dice que muchas veces nos enfrascamos en cosas que “pensamos” que es trabajo, cuando en realidad no lo es y solo nos quitan tiempo y enfoque, ejemplo: ¿realmente es absolutamente necesario que cheque tu correo electrónico 20 veces en 30 minutos? ¿Realmente es absolutamente necesario que leas todos los mensajes de whatsapp que recibes? (sobre todo de los grupos a los que perteneces, ¡santa madre! Los intercambios de imágenes son interminables).

Esta semana por ende te invito a que identifiques cuáles son las tareas que más valor te aportan y entonces ¡ENFOCATE EN ESAS! Y las que tengas que soltar, evalúa si simplemente las eliminas o las delegas (te puede interesar COMO DELEGAR EN 5 PASOS), y recuerda que, para ser más efectivo, debes de hacer solo una tarea a la vez (te puede interesar ¡ENFOCATE! HAZ LAS COSAS DE MANERA EXCLUSIVA), ponlo en práctica y verás grandes resultados!

Imagínate una vida saludable, donde puedas tener tiempo para ti y tu familia, donde puedas irte a hacer ejercicio, quizá estudiar un diplomado o maestría, que sientas la tranquilidad de que tienes cero pendientes, con unos colaboradores que saben qué tiene que hacer cada uno, sin que tú se los recuerdes cada mañana y sin que les tengas que rogar para que te entreguen resultados. Si tú quieres esto para ti, ¡yo te puedo ayudar! Da click aquí para generar juntos un plan de acción que te permita recuperar tu vida como más de 100 líderes a lo largo de varios países latinoamericanos quienes ya han usado mi sistema. Solo da click aqui y compruebalo tu mismo!