Kaffee Pause - am Schreibtisch im BüroRecientemente me incorporé al gimnasio, y hay una clase que me encanta y es a la que más procuro asistir, se llama HIIT, que significa High Intensity Intervals Training, o sea, algo así como entrenamiento por intervalos de alta intensidad. ¿En qué consiste? Básicamente consiste en hacer un ejercicio muy demandante durante 4 periodos cortos de 30 segundos por 10 segundos de descanso, cuando tus 4 periodos se acaban, tienes un descanso largo de 1 minuto y empiezas otros 4 periodos de otro ejercicio, y asi durante unos 40 o 45 minutos. Existe este otro tipo de ejercicio, se llama Funcional y consiste en diferentes estaciones, en cada estación debes hacer un ejercicio de alta intensidad (pero no tan alta como el HIIT), con la diferencia de que permaneces en la estación 2 minutos (en teoría sin parar, yo aún no logro aventármelo completo) y tienes 30 segundos para moverte a la siguiente estación y prepararte para arrancar el nuevo ejercicio.

Siendo honestos, y pese a que el HIIT es mucho más demandante que el funcional, yo prefiero el primero y es por una simple razón: los micro descansos. Esos benditos 10 segundos que me sirven para volver a agarrar aire y retomar fuerzas es lo que me ayuda a completar todo un hiit, con todo y mis 43 años encima. Y me vas a decir “!woooow, Adriana! ¡¡¡Que padre!!! Pero… ¿esto qué carajos tiene que ver con mi gestión empresarial?”, y ya mismo te explico: así como el cuerpo necesita un pequeño (pequeñísimo) periodo de descanso, tu mente también lo necesita para despejarse, tomar aire y reconectarse con más bríos y energía. Y lo mismo pasa en el trabajo.

¿Te has dado cuenta que llevas ya como 4 horas con ese reporte, y simplemente no te cuadra, simplemente tu cerebro ya no carbura? Tu cuerpo te pide a gritos un descanso, pero tu lado racional y absolutamente responsable te dice “no, no… no te levantas de aquí ¡hasta que hayas acabado!” y ahí sigues, hundido en tu asiento, con la angustia de terminar ese encargo pero con una maraña de pensamientos que no te permiten poner orden a tus ideas… ¿qué es lo mejor que puedes hacer? Sip… ¡haz una pausa!

Existe una técnica llamada POMODORO consistente en hacer pequeñas pausas durante el trabajo, y que se basa en estudios científicos que avalan el nivel de rendimiento que tiene el cerebro después de diferentes lapsos ininterrumpidos de trabajo. Es sugerido que por cada 25 minutos de trabajo tengas un periodo de 5 minutos de descanso, y después de 4 periodos de trabajo tengas un periodo largo de 20 minutos de descanso (o sea 25-5, 25-5, 25-5, 25-20 y vuelves a empezar). Otras sugerencias son 50 minutos de trabajo por 10 de descanso, 50 de trabajo, 30 de descanso, y vuelves a empezar (o sea 50-10, 50-30). El verdadero secreto de esta técnica consiste en que durante los lapsos de trabajo te enfoques UNICAMENTE en lo que estás haciendo y en tus lapsos de descanso hagas LO QUE SEA menos pensar en lo que estás trabajando.

Laura Vanderkam, en su libro “Qué hace la gente exitosa antes del desayuno” habla del descanso como parte valiosa e importante durante la jornada laboral. Revistas de la talla de Entrepreneur y El Cronista, escriben sobre la importancia de la siesta en horas de trabajo para incrementar la productividad y creatividad de los colaboradores, práctica que ya han implementado empresas como Google. Se cuenta que Thomas Alba Edison, considerado el más grande inventor de la historia, logró patentar tal número de inventos debido a que tenía en su laboratorio una cama donde se echaba siestas constantes. ¡Tantos, y tan grandes, no pueden estar equivocados! Entonces, si quieres que tus colaboradores rindan mejor, en vez de pretender que trabajen más tiempo, permíteles tomar pequeños lapsos de descanso… ¡te vas a sorprender de los resultados!

¿Quieres lograr un equipo con estándares de excelencia?, ¿quieres que tus colaboradores sean más proactivos y comprometidos con tu organización?, ¿quieres que tus empleados hagan su trabajo prácticamente solos, sin que tú les estés solucionando la vida a cada momento?, si esto fuera posible, ¿cuánto tiempo te quedaría disponible para hacer REALMENTE lo más importante? ¿Quieres conocer más y saber cómo te puedo ayudar a mudar a tu equipo de ser lineal, totalmente dependiente de ti, a ser neuronal y autogestionado? ¡Entonces da click aquí!