postergacion2Esta realidad es igualita para chavos estudiantes, empresarios, colaboradores, amas de casa, y un larguísimo etcétera. Cuando tienes tantas cosas que hacer, que no sabes por dónde empezar, y al final no hiciste nada. Hay gente que incluso a mi me ha dicho: “Adriana, a veces lo que tengo que hacer es tanto que me abrumo y termino yéndome al cine o haciendo cosas que ni al caso”. En el argot de los escritores se le llama el “síndrome de la hoja en blanco”: tienes la idea, pero no sabes cómo empezar (la bronca es empezar, porque posteriormente, las palabras fluyen! Pero eso será tema de otro blog).

Pero ¿cómo lidiar con este síndrome? ¿Cómo hacer para saber con qué empezar, con qué continuar y al final haber terminado todo? ¿Cómo hacer para ser realmente efectivo con tu tiempo? Es muy simple: Planeando.

Cuando doy mi coaching de Time Management y Gestión de la Productividad, hago la siguiente analogía: imagínate a un arquitecto que decida el día de hoy construir una casa, y se vaya a construirla sin planos, asi nomás como se le vaya ocurriendo, “acá voy a poner una ventana”, y los albañiles van construyendo conforme se le va ocurriendo, y al ratito vuelve el arquitecto y les dice: “no, mejor no una ventana, mejor vamos a poner una puerta”, y entonces los albañiles tienen que tirar parte de lo que ya hicieron y reconstruir para hacer la puerta… y el arquitecto otra vez: “no, ¿saben que? Mejor no…” ¿Te imaginas cómo sería un arquitecto sin planos?

Tu que me lees, ¿qué opinas? ¿Es más efectivo un arquitecto con planos o sin planos? ¡Pues claro que con planos! ¿cierto? Porque con planos sabe perfectamente qué va a hacer, cómo se hará, dónde, cuánto dinero va a requerir, cuánta gente, cuánto tiempo, etc.

Bueno, pues así como un arquitecto necesita SIEMPRE realizar sus construcciones, primero en planos y después ya en físico, pues así tu también deberías generar SIEMPRE tu plan de actividades antes de lanzarte a vivir la vida así como se te vaya presentando.

Las personas que no son efectivas, tienen demasiados tiempos muertos (que suelen ser bastante largos) en los que están pensando qué harán en este momento, o no, es que mejor hago primero esto, y van y lo empiezan a hacer, y de repente les viene a la mente que también tienen que hacer esto otro, y entonces dejan a medias lo que estaban haciendo y se lanzan a hacer lo otro que se les acaba de ocurrir. Por eso no son capaces de concluir nada. Por eso pierden mucho tiempo. Por eso al final del día están agotados y sin haber tenido en realidad un resultado.

Una persona efectiva, en cambio, es la que planifica su día con anticipación, la que dice qué va a hacer, en qué orden lo va a hacer, cuánto tiempo le va a llevar hacer cada actividad, y qué cosa hará inmediatamente después.

Yo sugiero planificación anual, después mensual, en donde hagas actividades que te permitan llegar a lo que planeaste para el año; posteriormente planificaciones semanales, donde incluyas actividades que te van a ayudar a lograr los objetivos del mes (que te ayudarán a lograr los objetivos del año, ¿cierto?) y después, una planificación diaria, con actividades que aportarán para el logro de tus objetivos semanales, que aportarán a su vez para los objetivos mensuales, y que a su vez te acercarán a tu objetivo anual.

¿Es mucho trabajo? Mmmmmm… sip, quizá si, pero es mucho menos el tiempo que inviertes en hacer esto que toooodo el tiempo que te llevas en estar pensando «¿qué hago hoy?»

Te comparto que yo me llevo como un par de horas en hacer mi planeación anual, aproximadamente una hora en mi planeación mensual, mas o menos 20 minutos en mi planeación semanal y unos 10 u otros 20 por mucho en la planeación diaria. Pero con esta planeación yo estoy mucho más enfocada: se con exactitud qué voy a hacer ahorita, qué hago después, qué hago más adelante y en realidad, qué es lo que quiero conseguir con todas esas actividades que estoy planeando hacer. Porque si no me llevan a conseguir ninguno de mis objetivos, simplemente ni siquiera las considero. Si vemos el costo-beneficio, definitivamente invierto esos minutos u horas en hacer estas actividades, que me llevan a ahorrar muchísimas horas diarias de estar dando vueltas como perrito persiguiendo su cola.

Por esto quise tocar este tema justamente hoy, que estamos a punto de cerrar mes y ya en la recta final del año. Es un momento excelente para que hagas la planeación para 2019. Recuerda: termina el día, la semana, el mes, el año, en papel, antes de lanzarte a vivirlos en realidad. ¡Termina antes de empezar!

Si tu quieres aprender a planear, a ser mucho más enfocado y efectivo con tu tiempo, si quieres tener más equilibrio personal-laboral, si sientes que haces pero no produces nada, si quieres lograr que tu equipo de trabajo también sea más efectivo, ¡¡¡Yo te puedo ayudar!!! Da CLICK AQUI