Cuando doy el curso de Time Management y Gestión del a Productividad, sobre todo ante madres de familia, este es un punto álgido y que a muchas ha descalabrado: el asunto de DELEGAR RESPONSABILIDADES.

El mayor maltrato infantil es, contrariamente a lo que muchos papás o mamás pueden pensar, sin duda, la sobreprotección. Generamos, al protegerlos, niños inútiles, niños dependientes, niños inseguros. Y nos echamos a la espalda un lastre muy difícil de quitarnos de encima: el tener que cargar con nuestros hijos forever and ever. Es por esto que es tan importante delegar: el hacer que nuestros hijos vayan teniendo responsabilidades. Y puedes pensar, querido lector, querida lectora, ¿qué tiene que ver el delegar con la administración del tiempo? Es muy sencillo: si tú permites a tus hijos que ellos hagan por sí mismos lo que al día de hoy tú haces (con mucho amor, y sin ninguna mala intención, eso me queda muy claro), a ti te quedará más, mucho más tiempo para invertirlo en ti mism@.

Es muy sugerido, de hecho, altamente recomendable, que los niños, desde pequeños, tengan responsabilidades que cumplir, obviamente, acordes a su edad y a su nivel congnoscitivo… no le vas a dejar que prepare su desayuno si apenas está en kínder, ¿verdad? Pero a esas alturas del partido ya puede responsabilizarse de recoger sus juguetes y de levantar su ropa y echarla al cesto de la ropa sucia, por ejemplo.

Pero sobre todo es muy recomendado que mamá o papá les permita hacer las cosas, porque, además de estar generando seres humanos responsables y útiles a sí mismos, están diciéndoles con esa actitud “te amo, yo confío en ti, tu puedes hacerlo”. El darles responsabilidad les genera seguridad, los niños se sienten útiles y además integrados a la actividad de la casa, ellos tienen “SU” actividad… y de hecho en su cumpleaños o cuando haga algo muy sobresaliente le puedes premiar con una nueva responsabilidad en casa… pero ese es el punto, que lo vea como un premio, como un privilegio. Hazlo que se sienta orgulloso de lo que le estás delegando, no que lo tome como una carga, ¡¡¡y mucho menos como un castigo!!! Jamás, léelo bien, J-A-M-Á-S otorgues una responsabilidad como una obligación, JAMÁS lo hagas cuando estás enojado… elógialo, dile que sabes que es capaz de eso y de mucho más, que estás orgullos@ de él/ella y que por eso confías que podrá con esta nueva responsabilidad.

El mayor acto de amor que puedes hacer por tu hij@ es dejarl@ preparad@ para afrontar este mundo, si estás a su lado, ¡qué privilegio!, pero si tienes que partir antes, lo harás con la absoluta confianza que podrá valerse por si mism@, y que realizaste un buen trabajo.

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