Aceptémoslo. Es mucho más fácil enfocarte en lo negativo que en lo positivo. Vivimos en un mundo donde se nos bombardea con situaciones negativas a cada instante. En las canciones que escuchamos en la radio. En los noticieros. Nuestros familiares y sus quejas y preocupaciones. Lo que recibimos en los grupos de nuestros amigos en whatsapp. En fin. Incluso nosotros mismos usamos un “si, pero…” que nulifica nuestros logros.

En tu empresa, si eres de los jefes que le dice a tus colaboradores “lo hiciste muy bien este mes pero…” con eso ya estás nulificando lo “bien” que lo pudo haber hecho. Lo borras del mapa. Es como si te dijera tu pareja “si te quiero pero…” ¿estás de acuerdo que NUNCA va a seguir algo positivo después del “pero”?

Sin embargo, ¿cuál es mi canija necedad en que abandones el lado oscuro y te pases al enfoque positivo? Te voy a compartir 5 cosas que tu empresa gana mudándose de enfoque, y ya tú eliges si lo intentas o te quedas donde estás. Total. Los resultados de tu enfoque negativo (y a veces hasta grinch) ya los conoces. Y si eliges quedarte ahí, pues así van a seguir.

  • Cuando usas enfoque positivo con tus colaboradores, les das reconocimiento. Te he compartido en otros artículos de este blog que hay colaboradores que mueren por un poco de reconocimiento por parte de sus superiores. Y monetariamente no te cuesta nada. Enfócate en qué es lo que hace bien una persona, y da pequeñas retroalimentaciones sobre algo que no está haciendo correctamente, pero dándole más énfasis a lo que sí hace bien, y poco a poco él (o ella) va a hacer las modificaciones pertinentes. Muy pocas veces no funciona.
  • Colaboradores que se sienten reconocidos se sienten respetados. ¡Imagina la productividad de un equipo de trabajo cuyos integrantes se sienten respetados y reconocidos! Pocos, poquísimos serían los que no incrementan su productividad, ni su compromiso con la empresa. Cuando tienes empleados reconocidos, se “ponen la camiseta” y entregan todo por ti, por tu compañía. Se disminuyen los errores y hay más logro de metas.
  • Si bien es cierto que vivimos en un mundo lleno de negatividad, a casi nadie nos gusta estar dentro de ella, tratamos de escapar de cualquier forma, y si tu centro de trabajo es un lugar de ambiente pesado, chisme, problemas de toda índole, tu gente se evadirá, ya sea física o mentalmente (a veces te sale más caro tener a alguien de cuerpo presente pero de mente bien ausentota, que una persona que falta, se “enferma” o llega tarde) o incluso tengas una alta rotación. Si en tu empresa hay una GENUINA buena vibra, entonces, como vimos en el punto anterior, tus colaboradores serán más productivos porque trabajan a gusto. ¡¡¡AMARÁN LOS LUNES PORQUE YA ES MOMENTO DE IR A TRABAJAR!!!
  • Dice Richard Branson “trata bien a tus empleados que tus empleados se encargarán de tratar bien a tus clientes”. Con esta frase te digo todo. Si tienes colaboradores felices, por ende ellos se encargarán de hacer felices a tus clientes. Tendrás clientes felices y totalmente fieles a tu organización.
  • Si tus empleados son felices, y esta felicidad hace que sean más productivos, entonces las metas que se pongan, serán alcanzadas y hasta rebasadas con mucho más facilidad y rapidez. O sea que esto se refleja en tus utilidades, en la disminución de tus costos por mermas y retrabajos (errores), en la disminución de tus gastos por liquidaciones, contrataciones (y tooooodo lo que esto conlleva) de nuevos elementos (a quienes por cierto, ahuyentas muy rápido con enfoque grinch), un incremento en la competitividad de tu empresa, aumento en las ventas, disminución de quejas y devoluciones, más clientes nuevos…

No te digo que sea de la noche a la mañana. Hay que romper paradigmas. Hay que cambiar formas de pensar. Hay que dejar de ver al colaborador como el enemigo a vencer e incluirlo como una alianza estratégica para cumplir tus objetivos. Si no sabes cómo, yo te puedo ayudar! Da click aquí y ¡juntos trabajemos en esta transformación!