Las palabras tienen un tremendo poder sobre nosotros. Las palabras encierran energía. Y tenemos que ser conscientes de esa energía y ese poder para usarlo con responsabilidad. Porque, ¿qué crees? Los matices que le das a tu vida emocional dependen del nivel de vocabulario que manejes. Así es. Tus emociones dependen de qué tantas palabras manejes para describirlas.

La forma en la que etiquetas tu experiencia cambia DE INMEDIATO las sensaciones producidas sobre tu sistema nervioso. Las PALABRAS TIENEN UN EFECTO BIOQUÍMICO EN EL ORGANISMO”, y es nuestra ABSOLUTA RESPONSABILIDAD aprender a usarlas de manera más inteligente.

Cuando empiezas a ligar cualquier forma de sensación negativa a palabras tales como “furioso” o “deprimido” o “humillado” o “inseguro”, es cuando empiezan los problemas. Porque es ALTAMENTE PROBABLE            que esas palabras NO REFLEJEN la verdadera experiencia del momento. Sin embargo, cuando sitúas ese “molde” alrededor de tu experiencia, la etiqueta que le pones se convierte en TU EXPERIENCIA. Así, algo que era “un poco desafiante” se convierte en algo “devastador”.

Si analizáramos más críticamente las sensaciones que experimentamos en nuestros cuerpos y fuéramos más creativos en nuestra forma de evaluar las cosas, podríamos adscribir una nueva etiqueta a nuestra experiencia y, al hacerlo así, cambiar nuestra experiencia emocionalmente.

Entonces, si lo que realmente quieres hacer, es cambiar tu vida y configurar tu destino, es IMPRESCINDIBLE seleccionar de manera mucho más consciente las palabras que utilizas, y esforzarte por expandir tu nivel de elección.

¡Hagamos un ejercicio! Me encanta ver la magia que este ejercicio hace con mis coachees en procesos personalizados, es realmente ¡espectacular! Lo he aplicado constantemente corroborando los resultados, así que ahí te va.

PASO 1. Identifica tres palabras, o frases que utilizas recurrentemente para expresar que te sientes fastidiado. No importa cuáles son esas palabras, asegúrate que las utilizas de manera recurrente para incapacitarte. Si ocupas ayuda, puedes preguntarte “¿cuáles son algunos de los sentimientos negativos que experimento con mayor fuerza?”

PASO 2. Busca algunas palabras nuevas que puedas utilizar, ya sea, para romper totalmente la pauta de lo que está sucediendo, o bien para disminuir la intensidad emocional de lo que estás sintiendo. Al cerebro le encanta todo aquello que lo aleje del dolor y/o que lo acerque al placer, así que elige nuevas palabras que quieras usar en lugar de las expresiones viejas que te has dado cuenta que son limitadoras.

En vez de decir “me siento frustrado”, puedes decir “me siento desafiado”

En vez de decir “esto está difícil”, intenta decir “esto está divertido”

En vez de decir “esto es mi culpa”, cámbialo por “esto es mi responsabilidad”

PASO 3: ¡PIDE AYUDA! Los cambios que estás introduciendo en tu vocabulario y en tu vida no son de la noche a la mañana. Toma en cuenta que esas palabras que has venido usando lo has estado haciendo desde hace muchísimo tiempo, ya salen por tu boca de manera casi casi que automática, es por eso que al principio debes estar muy atento para identificarlas y cambiarlas de inmediato. Pero muchas veces nosotros solos no podemos. Es por eso que se requiere de un círculo de apoyo que te acompañe. Pídele a alguien que sea cotidianamente cercano a ti, que te ayude a recordar… así, cuando se te salga un “me siento absolutamente frustrado”, que te diga “¿frustrado? ¿No será que te sientes “desafiado?”

Si no te gustan los resultados que estás obteniendo en tu comunicación con los demás, fíjate con mayor atención en las palabras que utilizas y sé más selectivo. Observa las palabras que utilizas cotidianamente y sustitúyelas por otras que te ofrezcan más poder, que eleven o disminuyan la intensidad emocional, según te convenga. ¡EMPIEZA HOY MISMO! ¿Ocupas ayuda? Solicita tu sesión estratégica totalmente gratis y ¡veamos cómo te puedo ayudar! Da click aquí.

Adriana Alanis es coach, formadora y entrenadora de empresarios a quienes guía a través de mentorías y capacitación en habilidades de autoliderazgo, gestión de equipos y manejo del tiempo. Autora del libro DE JEFE A LIDER COACH, best seller digital en Amazon, y creadora de la Agenda del Líder Disruptivo. Profesora universitaria con más de 20 años de servicio y vicepresidenta COPARMEX Hidalgo, Premio Nacional a la Mujer 2020 y Galardón Forjadores de México 2021.