ABRACEMOS EL CAMBIO

La semana pasada te escribí sobre el peor enemigo de los empresarios que es la resistencia al cambio. Te hablaba del tremendo daño que las empresas sufren cuando son los líderes, las cabezas, quienes se niegan a abrazar el cambio.

Hoy quiero reafirmar que la sociedad está cambiando, pero el periodo de la contingencia sanitaria aceleró y apuntaló la gran cantidad de cambios que se están dando. La forma de trabajar ha cambiado, la forma de comprar ha cambiado, incluso nuestros hábitos han cambiado. Y definitivamente el liderazgo está cambiando y hay que ajustarse a esta nueva forma de ejercerlo.

Hace poco di un taller en una empresa, justamente sobre el cambio. Fue un taller padrísimo porque a través de juegos y dinámicas vivenciales, las y los participantes descubrieron que estamos todo el tiempo cambiando, y que el cambio es retador, pero puede ser divertido. Y que, definitivamente, es mejor hacer las paces con el cambio y abrazarlo, porque de todos modos se va a dar, sí o sí, nos guste o no.

Pero, ¿qué nos hace tenerle miedo al cambio? Si bien es cierto que tenemos super claro que el cambio es benéfico y nos va a permitir tener mejores resultados, hacer las cosas en menos tiempo, ahorrar recursos, tener mejores relaciones, qué se yo; muchas veces, inconscientemente, saboteamos el cambio porque ya sabemos cómo son las cosas. Sí, son más caras, sí, toman más tiempo, sí, hacen el proceso más complicado, pero… ¡hijole! Es que es lo que conozco, ¡hijole! Es que me va a tomar mucho tiempo aprender el nuevo procedimiento, y entre ¡hijole! e ¡hijole! nos hacemos los locos y no le entramos a adoptar el cambio de una buena vez.

Hay un dicho muy popular que dice algo así como “más vale malo por conocido que bueno por conocer”, yo lo escucho decir y hasta siento que me rechinan las muelas, porque es un paradigma que nos condiciona a mantener el status quo porque es lo que ya conocemos, y ¿cómo pa’qué nos arriesgamos a conocer algo que podría ser mucho mejor, pero ps al final del día es arriesgarnos? Sin embargo, créeme, si se te ocurre la brillante idea de aplicarlo en el ámbito empresarial, de verdad que estás firmando tu sentencia de muerte. Gracias por participar. Fin. Next.

Como empresario no puedes darte el lujo de rechazar el cambio, no puedes perder las grandiosas oportunidades de crecimiento y expansión que se están presentando ante ti. Si estás buscando que todo vuelva a ser como antes de la contingencia para retomar tus viejas prácticas, jodidas pero conocidas, entonces estás tirando por la borda una oportunidad excelente para sobresalir. Sé que es intimidante, sí, pero ¿sabes? Siempre estás cambiando. Cuando terminaste la primaria y pasaste a la secundaria, no tenías las mismas necesidades ni inquietudes. Cuando te enteraste de esa enfermedad que sí o sí, te obligó a cambiar hábitos. Cuando aceptaste el puesto que tienes, que te exigió adquirir nuevas herramientas, o cuando arrancaste ese emprendimiento que tanto tiempo soñaste.

Si te cachas siendo el grinch del cambio en tu organización, o si identificas a alguien al interior de tu equipo de trabajo que siempre está boicoteando las nuevas ideas porque “eso no se va a poder”, entonces ¡les hace falta trabajar en reconciliarse con el cambio! No te esperes a que sea demasiado tarde y, por ende, demasiado difícil de lograr. Reconcíliense con el cambio, y si es jugando, pues ¡mejor! Da click AQUÍ para conocer mis programas de GESTIÓN DEL CAMBIO, que, dicho sea de paso, incluyen constancia DC3.

Adriana Alanis es coach, formadora, entrenadora y mentora de empresarios, gerentes recién ascendidos y mandos medios con más de 15 años de experiencia. Creadora de la Metodología 3L: Liderazgo de tu Vida, Liderazgo de tu Equipo y Liderazgo de tu Productividad. Autora de los libros DE JEFE A LIDER COACH y LOS TRES LIDERAZGOS DEL GERENTE EXTRAORDINARIO, creadora de la Agenda del Líder Disruptivo y del programa MUJER LIBRE Y GRAN-DIOSA. Profesora universitaria con más de 20 años de servicio y vicepresidenta COPARMEX Hidalgo, Premio Nacional a la Mujer 2020 y Galardón Forjadores de México 2021. www.adrianaalanis.com

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